
Cariño tengo un secreto para decirte.
Tengo que confesar que en realidad no soy quien finjo ser. Yo vengo de un mundo mágico donde todo es posible, donde puedes pedir todos los deseos que quieras, que se te cumplirán. La gente de allí es tan feliz y a la vez tan infeliz que se me ocurrió que yo podría alcanzar el equilibrio perfecto conociéndote a ti. Y lo he hecho.
Pero, mi deseo tenía una condición. Está bien, yo te conocería, pero no debería enamorarme de ti.
Demasiado tarde.
Ahora que sabes todo esto, tendré que volver, tú me olvidarás. Yo seguiré en el filo de la felicidad plena y la mayor infelicidad de todas, y mientras tendré la seguridad de que tú sin mi estarás mejor, que verdaderamente es lo que me importa.
Y ahora, shh, esto no se lo digas a nadie, es un secreto.
Hasta siempre, te juro que no te olvidaré.


